Diario de a bordo

El Diario de a Bordo es un instrumento que suele emplearse en todos los sectores de servicios. No obstante, suele utilizarse para transmitir las informaciones útiles para los cambios de turno de los/las  profesionales, si bien se ignora como instrumento de reflexión colectiva y de formación.


El Modelo asume, sin embargo, que se use el Diario como instrumento específico de observación participativa y de elaboración compartida.


Presenta algunas semejanzas con el protocolo de autoobservación, ya que exige que se describan acontecimientos significativos y que se efectúe un análisis preciso de los mismos. Sin embargo, mientras que el primero es un instrumento individual, cuyos contenidos esenciales pueden ofrecerse a la reflexión común del equipo, solo si así lo desea cada profesional, el Diario es un instrumento colectivo que debe permanecer a disposición de todas las partes.


Se recopilará al finalizar cada turno, al menos lo relativo a la descripción de los acontecimientos. El análisis puede realizarse en otro momento sin superar el plazo de una semana. Para las reuniones, el equipo aplica el Diario de a bordo como base para la discusión.